3 señales de que tu pareja no te merece

Cuando alguien no te merece, existen señales que lo corroboran. El problema es que a veces se hace un gran esfuerzo para ignorarlas para evitar afrontar el fin de la relación

Quizás sientas que tu pareja no te merece, pero te niegas a admitirlo porque hacerlo te obliga también a dejar atrás sueños y planes. Quizás en tu mente resuene como eco la idea de que la otra persona no está en sintonía con lo que sientes y la relación te hace más daño que bien. Quizás sea el momento de que te detengas y reflexiones.

Cuando tu pareja no te merece, existen hechos que por sí mismos evidencian claramente esta idea. El problema es que cuando una persona no está lista para darle punto final a una relación que no le conviene, es capaz de empezar a trabajar con una realidad que no se parece en nada a lo que sucede.

De todos modos, prolongar una relación dañina no es bueno para nadie. Por extraño que parezca, a veces tu pareja no te merece, pero eres tú quien se culpa. Esta es una forma de maquillar el curso de los acontecimientos que puede causar mucho dolor.

Si continúas negándote a lo que es evidente, más temprano o más tarde vas a sufrir más. Las siguientes son señales que no debes pasar por alto.

Estar solo no es malo, lo malo es sentirte solo estando con alguien”.

-Federico Uma-

1. Te infravalora, una señal de que tu pareja no te merece

Una persona que no le da valor a lo que piensas, dices o haces está lejos de ser una buena compañía. Es claro que todos tenemos aspectos criticables en nuestra forma de ser y actuar, pero cuando alguien no te valora, aborda tus errores o fallas de manera destructiva.

Esto quiere decir que no habla de tus equivocaciones con el fin de ayudarte a crecer o de resolver alguna dificultad, sino con el propósito de restarte valor. Incluso puede señalarte algún error en público, o ridiculizar tus conductas delante de otros. Esto no solo hiere, sino que además es signo de una relación tóxica.

A veces, la descalificación no es tan evidente, sino que se refleja en el poco interés que tu pareja muestra hacia lo que piensas o haces. No sientes que te admire y, de hecho, intuyes que tu mundo le parece poca cosa. Si es así, no te hace ningún bien estar a su lado.



2. Das mucho y recibes poco

Otra de las señales de que tu pareja no te merece es la asimetría en la relación. Sabemos que nunca existe una correspondencia absoluta entre el amor que siente el uno y el que siente el otro. Sin embargo, sí debe existir cierto equilibrio en los sentimientos. Esto debe ser expresado en gestos y conductas que le permitan al otro sentirse querido.

Cuando esto no ocurre, algo anda mal. Las dos personas que forman la pareja necesitan sentirse queridas y, por lo tanto, dar, pero también ser receptoras de gestos de cariño. Si todo el peso del afecto recae en uno solo de los consortes es porque se ha instalado un factor jerárquico que no es conveniente en una relación de pareja.

El amor no es un intercambio mercantil en el que se da para recibir, pero tampoco es una realidad en la que uno deba asumir el papel de proveedor y el otro de receptor. Si una persona solo recibe, pero no se preocupa por corresponder, lo más probable es que no merezca lo que haces por ella.

3. Nunca te sientes en paz en esa relación

Esta es una señal evidente de que tu pareja no te merece. Se trata de un indicador muy significativo. Tiene lugar cuando la relación con esa persona te genera inquietud y es origen de muchas de tus inseguridades. Lo que prima no es un sentimiento grato, sino una tensión constante.

En muchos casos, esa inquietud adopta la forma de temor. Hay miedo continuo a perder a esa persona o miedo a cometer algún error. También es posible que se sienta temor para expresarse o la sensación frecuente de que la otra persona juzga lo que hacemos y está siempre lista a aprobarlo o reprobarlo.

El amor de pareja es un espacio para el enriquecimiento mutuo y debe contribuir al bienestar y al gozo. Una relación que te hace sufrir no está bien. Lo más probable es que lo que los una no sea el amor, sino el sentido de compromiso, la necesidad o la dependencia. Esto te deteriora, en lugar de favorecer tu evolución.

Gema Sánchez Cuevas

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