5 pasos para ahorrar 1.000 euros y tener un fondo de emergencia

Si estás comenzando a ahorrar, aquí puedes ver algunos métodos que te pueden ayudar a generar los primeros 1.000 euros para tu fondo de emergencia, con el fin de que ante un apuro tus finanzas no se vean trastocadas.

¿Estás atrapado viviendo en el ciclo de que gastas lo que ingresas o, incluso, por encima de tus posibilidades? Es hora de que te plantees construir tu fondo de emergencia.

Un fondo de emergencia es dinero que has reservado para determinadas contingencias que, inevitablemente aparecen, y te ayuda a que tus finanzas personales no se vean trastocadas.

Por ejemplo, si tu coche sufre una avería, si pierdes tu trabajo o si se te rompe un electrodoméstico y no dispones de ahorros, tu patrimonio se puede ver muy perjudicado.

Disponer de este colchón para abordar cualquier imprevisto es fundamental, al igual que la gestión del presupuesto. De este modo, si estás comenzando a ahorrar, aquí puedes ver algunos métodos que te pueden ayudar a generar los primeros 1.000 euros para tu fondo de emergencia.

1. Abrir una cuenta de ahorro

Para crear un fondo de emergencia los expertos en gestión patrimonial siempre recomiendan tener una cuenta de ahorros separada. Podría ser con tu entidad bancaria actual o incluso con otro banco al margen. De hecho, muchas veces es mejor tenerlo en un banco separado para que el capital sea tan accesible.

Puedes elegir una entidad en la que consigas obtener la mayor rentabilidad anual. Hay muchas cuentas de ahorro o depósitos que pueden servirte de paraguas y que generan rendimiento sobre el capital que vayas transfiriendo. Investiga todas las opciones y haz un depósito inicial. Entonces habrás iniciado el proceso para construir un fondo de emergencia.



2. Automatizar el ahorro

Después de abrir una cuenta de ahorros, el siguiente paso es automatizar el ahorro mensualmente. Apartar dinero cada mes es como un entrenamiento, puesto que se ha de tener constancia para ver el progreso. Por eso, es importante alejarse de factores emocionales, puesto que la mente muchas veces te pone excusas para no seguir adelante.

Para eliminar ese factor psicológico, lo mejor es que configures transferencias automáticas desde tu cuenta corriente a tu cuenta de ahorros. Hazlo con fecha al día después en el que recibas tu nómina y así no supondrá un sobrecoste. Podría ser desde 20 euros hasta 100 euros, o incluso más. Sea lo que sea, automatízalo. Hacerlo ayuda a desarrollar el hábito sin ningún esfuerzo y puede garantizar que realmente ahorres.

3. Recorte de gastos superfluos

Cuando observas tus gastos, es probable que haya algunas cosas en las que puedas recortar. No necesariamente para siempre, sino temporalmente, mientras acumulas tu fondo de emergencia. Esto es lo que se conoce como los gastos hormiga. Por ejemplo, si está gastando 25 euros por semana en desayunar fuera de casa, quizás puedas emplear 5 euros semanales y guardar los 20 restantes.

Para ver cómo aumenta el ahorro es necesario quitarse los gastos superfluos. Ese dinero que estás recortando debería ir directamente a tu fondo de emergencia. Transfiera las cantidades que estás ahorrando a tu cuenta de ahorros para ayudarte a alcanzar tus objetivos más rápidamente.

4. Vender lo que ya no utilizas

Esto puede parecer algo bastante obvio, pero muchas veces es posible que acumules algunas cosas que ya no usas y por desidia no te deshaces de ellas. En esta línea, lo mejor es que te pongas manos a la obra, puesto que deshaciéndote de estos artículos puedes sacar un dinero que destinar al ahorro.

Ese capital extra puedes destinarlo al fondo de emergencia. Seguramente suponga un espaldarazo para que consigas alcanzar esa meta de los 1.000 euros iniciales más pronto que tarde.

5. Establecer unos objetivos de inversión

Hay un dicho que dice “lo que se mide, se gestiona”. Para alcanzar una meta, es necesario trazarse una estrategia correcta. Siguiendo este esquema, los expertos siempre recomiendan que, además de ahorrar, es fundamental invertir para que el montante que vas acumulando vaya creciendo progresivamente.

Una de las opciones es que acudas a un asesor financiero que te ayude a saber cómo invertir y a diversificar tu dinero para evitar riesgos. Con el complemento de la inversión será mucho más sencillo conseguir los 1.000 euros iniciales del fondo de emergencia.

*Artículo original publicado en Business Insider

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