Altibajos emocionales: claves para las fluctuaciones del estado de ánimo

Los altibajos emocionales en épocas de crisis es algo completamente normal. Debemos entender que en las presentes circunstancias, es imposible estar bien las 24 horas del día, los 7 días por semana.

Los altibajos emocionales en épocas de crisis y dificultades son algo común y recurrente. Muchas personas experimentan variaciones en su estado de ánimo a lo largo del día, pasando de la motivación al abatimiento, de la calma a esa angustia que se arremolina en el estómago y alborota los pensamientos. Ahora bien, que ocurra esto, es algo perfectamente normal.

No debemos añadir más gasolina a la mente preguntándonos si estaremos sufriendo un trastorno bipolar. Esta condición psicológica, de hecho, va mucho más allá de esos cambios emocionales.

Lo que nos está sucediendo, a grandes rasgos, es que estamos expuestos a una situación desconocida, a un escenario no previsto en el cual, cerebro, cuerpo y emociones están reaccionando. Todo ello entra dentro de lo esperable.  Analicémoslo a continuación.



Altibajos emocionales ¿por qué me pasan?

Uno puede levantarse desanimado. Nada más abrir los ojos a nuevo día experimentamos desorientación temporal, durante unos segundos no sabemos en qué día estamos y al poco la mente recuerda nuestra realidad: acabamos de dejar una crisis sanitaria pero siguen habiendo riesgos. Hacemos vida con mascarilla, el modo en que nos movemos y relacionamos también ha cambiado.

Durante el desayuno solemos tener el primer intercambio de mensajes con familiares y amigos. Pensamos en qué vamos a hacer hoy y eso nos inyecta cierta energía y motivación.

Ahora bien, al cabo de las horas y sin saber por qué, aparece esa nieblina que todo lo opaca y desdibuja. Los ánimos se diluyen y la tristeza lo emborrona todo¿Por qué nos ocurre esto? ¿Estamos desarrollando quizá algún problema mental?

Analicemos algunos aspectos para comprender el por qué de estos altibajos emocionales durante el confinamiento.

Aunque lo quieras, no vas a estar bien durante todo el tiempo

No importa que tengas unas rutinas estimulantes. Tampoco que seas una de esas personas optimistas, de las que siempre tienen palabras de aliento para uno mismo y los demás.

Vivir instantes de pesadumbre en algún momento del día es algo completamente normal.

Es ilusorio intentar estar bien las 24 horas y los 7 días por semana. Por tanto, aunque suene algo desalentador, vamos a tener que convivir con nuestras emociones negativas toda nuestra vida porque como tal, forman parte de nuestra biología humana. Son unas incómodas compañeras de piso que nos visitarán de vez en cuando y a las que habrá que aceptar y entender.

No intentes forzar la aparición de otras emociones, todas tienen su propósito

Cuando sientas desconsuelo o frustración, no las eludas, no te obsesiones con querer desplazarlas e intentar estar alegre. El mundo emocional no funciona de este modo. Los altibajos emocionales en épocas de crisis y cambios son también una reacción esperable del cerebro. Este órgano social necesita estabilidad y certezas. Si lo que percibimos son cambios e incertidumbres reaccionará con estrés.

Al percibir cualquier cambio, en nuestra mente asoma ese sistema de alerta que se traduce en estrés y miedo; emociones reguladas por nuestra amígdala cerebral. Por tanto, cuando surgen esos estados de ánimo es imposible cambiarlos por otros.

Hay que aceptarlos y, sobre todo, darles un sentido “sentirme así es normal. Lo único que debo intentar es que esa emoción negativa no tome el control. La acepto, la entiendo y la dejo ir”.

Busca “canales” para la calma mental y regularás los altibajos emocionales

Son muchas las personas que están sufriendo altibajos emocionales durante esta época. Niños, adultos y ancianos. No obstante eso sí, hay perfiles mucho más vulnerables a estos procesos.

Quien haya pasado por una depresión o sufra otro tipo de trastorno psicológico o problema de salud mental, tendrá mayores problemas para regular esos estados.

Es importante, por tanto, que en estos casos, se cuente con apoyo psicológico, médico y social, que exista una red de apoyo cerca para no vivir estos cambios en soledad. Ahora bien, dejando a un lado estas situaciones particulares, en gran parte de los casos, como venimos señalando, los altibajos emocionales son completamente normales y los podemos manejar.

Una forma idónea es la siguiente.

  • Debemos entender que más allá de las “emociones negativas y positivas” o “estar bien o estar mal”, la clave está en saber qué hacer con esas emociones. Está claro que no podemos estar bien y ser productivos al 100 %, pero podemos estar en calma.
  • Un modo de lograrlo es hallando esos canales que nos generen una adecuada conexión con nosotros mismos. Se trata, metafóricamente hablando, de tener los pies en el suelo, la mente centrada y el corazón en equilibrio.
  • Así, actividades como hablar con familiares o amigos que nos ayuden a desahogar emociones, siempre es una ayuda. También, dedicar tiempo a esas tareas creativas que nos relajan, como cocinar, pintar, modelar, escribir, etc. 

Hay épocas en que no podemos ser todo lo productivos que nos gustaría. Es entonces cuando solo queda una opción:  la de cuidarnos. Lograrlo, requiere entender ese amplio abanico de emociones que nos pueden visitar a lo largo del día. Hacerlo, nos permitirá salir con éxito de esta vivencia.

Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater

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