¿Cómo afecta el estrés a las relaciones de pareja?

El estrés en la pareja puede generar discusiones, incomprensión y hasta distancia. Por ello, es importante saber cómo gestionarlo.

El estrés se ha vuelto una condición habitual en el día a día. De hecho, en la dosis justa, un poco de estrés puede ser efectivo para mantener la motivación e impulsarnos a alcanzar nuestras metas. Sin embargo, cuando el estrés supera un límite y además tenemos problemas para gestionarlo de manera apropiada, este puede afectar a distintos planos de nuestra vida.

Es bien sabido que el estrés afecta a la salud física y la mental, pero también puede tener graves consecuencias en la vida profesional, las relaciones con los demás y los vínculos afectivos. Por ejemplo, en la relación de pareja, el estrés puede afectar la comunicación, la convivencia y la expresión emocional.

De acuerdo con los postulados de Robert J. Sternberg, las claves de una relación de pareja son la intimidad, la pasión y el compromiso. La sobrecarga laboral y los problemas económicos, entre otras fuentes de estrés, pueden afectar una o varias de estas dimensiones, perjudicando la plenitud de la vida en pareja.



Otros factores, como la crianza de los hijos o el reparto de las tareas domésticas también pueden ser una fuente de estrés dentro del hogar.

Así afecta el estrés a las relaciones de pareja

De forma general, algunos aspectos en los que se ve afectada la relación de pareja por cuenta del estrés son los siguientes.

Desencuentros

Para empezar, cuando alguno de los miembros de la pareja está pasando por un momento de estrés tienden a aparecer discusiones y desencuentros de manera recurrente. Las personas estresadas suelen mostrar irritabilidad y poca paciencia, por lo que es posible que empiecen a aparecer discusiones por cosas pequeñas, pero de manera habitual.

Estas discusiones pueden llegar a convertirse en situaciones más grandes y graves, en las que un simple desacuerdo desencadene gritos, malas palabras y otras formas de respuestas violentas hacia la pareja.

Disminución del interés y del tiempo invertido en la relación

Sobrellevar el estrés y las diversas situaciones agobiantes que lo provocan puede hacer que dediquemos menos tiempo a nuestra relación y que entremos en conflicto con el balance entre vida personal y laboral.

Si tenemos en cuenta que el tiempo compartido es importante para mantener la intimidad y la comunicación en la pareja, el hecho de pasar menos tiempo de calidad con la otra persona puede afectar negativamente a la relación, tanto a corto como a mediano y largo plazo.

Sentimientos de incomprensión

Por otra parte, es habitual la aparición de sentimientos de incomprensión de alguna de las partes. Esto se manifiesta en la sensación de no ser escuchados con atención o de que las necesidades afectivas no están siendo atendidas satisfactoriamente. Del mismo modo, quienes atraviesan por mucho estrés pueden sentir que no se les tiene consideración y que su cansancio y desmotivación no son comprendidos.

Estos sentimientos a la larga generan distanciamiento, problemas de comunicación y pueden llevar incluso a la infidelidad y la ruptura.

Culparse y culpabilizar

Es común que el estrés genere sentimientos de culpa y tendencias a culpabilizar a la otra persona. Así, quien está bajo estrés puede sentirse culpable por la forma en la que su sobrecarga afecta a su relación de pareja. Sin embargo, como se mencionó en el punto anterior, puede también culpabilizarla por no comprenderlo lo suficiente.

En oposición, la otra persona puede sentirse culpable por no ser lo suficientemente considerada, o culpabilizar al otro por su irritabilidad o su dificultad para gestionar positivamente el estrés. En cualquier caso, los sentimientos de culpa y la culpabilización no son algo positivo dentro de la pareja, ya que conducen a discusiones, malentendidos y pérdida del afecto.

Problemas sexuales

Finalmente, junto con la pérdida de intimidad que puede derivarse de los problemas de comunicación, el estrés puede causar problemas como la disfunción eréctil, el vaginismo y la disminución o pérdida de la libido.

¿Qué hacer para revivir la relación de pareja?

Si no queremos que el estrés destruya la relación, hay algunas estrategias que podemos poner en práctica.

  • Gestionar tiempos y horarios. Es importante buscar estrategias para tener espacios de desconexión del trabajo, para manejar de manera más positiva el estrés y para hacer una distribución equitativa de los tiempos. Esto permitirá lograr un balance armónico entre vida familiar y laboral.
  • Mejorar la comunicación. Abrir espacios para hacerle saber al otro cómo nos sentimos y para fortalecer la confianza mutua. El silencio puede causar frustración y malestar y a la larga perjudicar aún más la relación.
  • Alimentar la intimidad y la sexualidad. Revivir la intimidad y la pasión puede ayudar a sobrellevar el estrés cotidiano. Para esto es fundamental la comunicación y la apertura de ambas partes para reconectarse a través de la sexualidad.
  • Terapia de pareja. Finalmente, puede resultar de gran utilidad consultar con un profesional en terapia de pareja. Esto puede ayudar a las dos partes a sobrellevar las consecuencias del estrés, mejorar la comunicación y fortalecer el apoyo y el compromiso mutuo.

De una u otra forma, no cabe duda de que el estrés, por su peso en nuestra vida diaria, merece nuestra atención. Es decir, en la mayoría de los casos es necesario asumir su gestión de manera activa para que la presión real que podamos tener en un determinado momento juegue a nuestro favor.

 Helena Sutachan.

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