¿Cuáles son las principales causas del estrés?

Todos hemos sufrido estrés alguna vez. Pero, ¿cuáles son las causas del estrés más frecuentes? ¿Trabajo? ¿Dinero? ¿Pareja? ¡Te lo contamos!

¿Cuáles son las principales causas del estrés? ¿Qué es el estrés realmente? El estrés se puede definir como un conjunto de síntomas fisiológicos y psicológicos que surgen en el organismo y en la mente cuando las demandas del entorno exceden -o pensamos que lo hacen- los recursos de los que disponemos.

Se traduce en una tensión interna, que es provocada por situaciones agobiantes y que puede llegar a hacernos enfermar (enfermedades psicosomáticas). En este artículo abordamos algunas de las causas más frecuentes de estrés y hablamos de la escala de Holmes y Rahe (1976), que evalúa el riesgo a enfermar en función de una serie de eventos vitales estresantes.

¿Cuáles son las principales causas del estrés?

Vamos a hablar de 5 de las más frecuentes causas del estrés, ¡aunque hay muchísimas más!

1. Problemas económicos

Una de las principales causas del estrés son los problemas económicos. Así lo afirma la Asociación Americana de Psicología (APA), que asegura que el dinero es la principal causa de estrés de los ciudadanos en Estados Unidos.

En una encuesta realizada en 2015, la APA informó de lo siguiente: el 72 % de los estadounidenses se estresó por el dinero como mínimo en alguna ocasión del mes anterior.

La mayoría de los participantes de la encuesta informó de que este era una fuente significativa de estrés, y el 77 % de ellos afirmó sentir una gran ansiedad en relación a este tema.

2. Relaciones personales

Las relaciones personales son otra fuente de estrés. Concretamente, lo que nos causa mayor estrés son las relaciones tóxicas, que acaban desgastando nuestra salud física y emocional. Las relaciones de pareja también pueden generar estrés.

Según un estudio de Falconier et al. (2015), entre los factores que ocasionan estrés en la relación de pareja encontramos: intimidad y sexo raros debido al ajetreo y a problemas de salud, estar demasiado ocupado(s) para pasar tiempo con el otro, presencia de abuso o control en la relación, mala comunicación, consumo de alcohol y drogas en alguno de los miembros de la pareja, etc.



3. Tipo de personalidad

Nuestra manera de ser también puede influenciarnos a la hora de sentir mayor o menor estrés. Esto incluye nuestras estrategias a la hora de afrontar las situaciones y conflictos.

Según un estudio de Du et al. (2016), un tipo de personalidad (la personalidad tipo A) podría hacernos más propensos a sufrir estrés. Las características más importantes de esta personalidad son las siguientes: operar a un ritmo más urgente de lo normal, demostrar niveles altos de impaciencia, tener una naturaleza competitiva, ser irritable (molestarse con facilidad) y asociar la autoestima con el logro.

Por su parte, las personas perfeccionistas también podrían ser más propensas a sufrir estrés debido a su alta autoexigencia de “llegar a todo”.

¿Y quién sufre menos estrés? Las personas extrovertidas podrían entrar en este grupo, ya que suelen disponer de mayores recursos para hacer frente al estrés, al menos a nivel social.

4. El trabajo

El trabajo es otra de las principales fuentes de estrés en nuestra vida. Por ejemplo, según el CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades), en Estados Unidos los ciudadanos pasan un 8 % más del tiempo en el trabajo en comparación con hace 20 años.

Además, aproximadamente el 13 % de los ciudadanos tiene un segundo trabajo. Más datos del CDC: el 40 % de la gente informa tener un trabajo estresante y el 26 % a menudo siente agotamiento debido a su trabajo.

5. Crianza

La educación de los hijos, su crianza y, en definitiva, el hecho de tener hijos, aunque sea una experiencia muy bonita, también puede generar mucho estrés. Así, los padres muchas veces deben enfrentarse a la gestión de horarios imposibles, a dividirse para llegar a todo, a las tareas domésticas y al trabajo, etc.

Este estrés que acaban sintiendo puede llegar a disminuir la calidad de sus relaciones con los hijos. Por ello, es tan importante prevenirlo y si no se puede, abordarlo.

¿Cómo evaluar las fuentes de estrés?

En 1967, Holmes & Rahe crearon una escala para evaluar las diferentes fuentes de estrés de nuestra vida (la escala de acontecimientos vitales estresantes). Este instrumento mide los acontecimientos vitales más frecuentes y los jerarquiza en función del grado de estrés que pueden producir.

La escala está enfocada a medir los eventos vitales estresantes del último año, para valorar el riesgo de enfermedad (psicosomática) debida al estrés. A través de la escala, se mide el estrés en unidades de estrés subjetivas, que van del 100 al 0.

¿Cómo calculo el riesgo de padecer una enfermedad psicosomática por estrés?

Sencillamente, deberás marcar los eventos estresantes vividos en el último año y sumar las puntuaciones correspondientes. La interpretación de resultados es la siguiente:

  • Menor de 150: existe un riesgo muy pequeño de padecer alguna enfermedad psicosomática.
  • Entre 150 y 250: el riesgo es moderado.
  • Más de 250: el riesgo es elevado.

Causas de estrés según Holmes & Rahe

A través de la escala, los autores proponen un total de 43 posibles fuentes de estrés (eventos vitales estresantes). ¿Qué 5 factores son los que más estrés causan según ellos? Los siguientes:

  • Muerte del cónyuge (puntuación máxima de estrés: 100).
  • Divorcio.
  • Separación matrimonial.
  • Encarcelación.
  • Muerte de un familiar cercano.

La lista se extiende hasta las 43 posibilidades. Incluye, entre otras: situaciones relacionadas con el trabajo y el dinero, problemas de salud, problemas en las relaciones personales, etc. En definitiva, fuentes de estrés que hemos podido ver a lo largo del artículo.

Y tú, ¿con qué causa relacionas tu estrés? A veces no se trata de una única causa, sino de la suma de muchas de ellas. La mejor manera de abordar el estrés es prevenirlo, a través de unos hábitos de vida saludables y de la terapia psicológica cuando sea necesario.

Laura Ruiz Mitjana