¿Hay alguien preparado para tener un hijo? 7 consejos para padres primerizos

Lo repiten los psicólogos: nadie está preparado para ser padre. Ni los que aseguran estarlo ni los que tienen un interrumpible temblor de piernas. Esto no empece para que se puedan dar una serie de consejos para padres primerizos. Genéricos, porque cada niño y niña es una historia y la crianza de los hijos del vecino nada tiene que ver con la de los tuyos.

En el primer semestre de 2020, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), en España se produjeron 168.047 nacimientos. Si en la segunda parte del año se han mantenido esos números, continuará la tendencia de los últimos años, ya que, desde 2014, el número de nacimientos en España no para de bajar: 427.595 en 2014, 420.290 en 2015, 410.583 en 2016, 393.181 en 2017, 372.777 en 2018 y 360.617 en 2019. ¿Afectará el coronavirus también a estas cifras? ¿Habrá un boom de ‘hijos de la pandemia’? El tiempo y el INE lo dirán.

Desgraciadamente, no es fácil encontrar cifras oficiales de adopción. En la web serpadres dan unas cantidades: en España se adoptan al año unos 250 niños del territorio nacional y 1.000 del extranjero.

Acudir a profesionales si tenéis dudas

No debéis tener ningún problema en consultar con los profesionales que sean necesarios todas las dudas que os surjan. En el blog de Nutribén lo dejan muy claro: aseguran que nadie mejor que los pediatras para aconsejarte, ya que, obviamente, están acostumbrados a dar consejos a padres primerizos. Hazlo tanto antes como después del nacimiento o la adopción.



Ir a clases

Esta recomendación puede ir perfectamente a colación de la anterior, puesto que, al fin y al cabo, se trata de resolver dudas. Y, si las tenéis, podéis ir a clase y os explicarán que los bebés han de dormir hacia arriba y con la cabeza ladeada, os dirán trucos para que echen los gases y os enseñarán a poner un pañal. Es una de las recomendaciones que hacen desde la Fundación Nemours en este artículo de hacer familia.

Cada caso es diferente

En Nutribén aconsejan consultar a los padres, pero no demasiado. En general, lo deseable es no buscar comparación en otras familias porque cada caso es distinto. Desde Psicólogos Atlas Tres Cantos dan una frase definitoria: “Las comparaciones son odiosas”.

Controla los gastos

Debéis tener claro que los gastos van a aumentar. Pero, calma, salvo situaciones extremas, todo es cuestión de gestionarlo y, posiblemente, quitarse algún capricho. Desde Nutribén apuntan que, aunque llevados por la alegría, tengáis ganas de comprar muchas cosas, hay unas que son realmente útiles y necesarias y otras que pueden esperar.

Gestionar las visitas

Todo el mundo tiene ganas (o se siente obligado) a ir a conocer a vuestro hijo o hija, pero también necesitáis tranquilidad, así que no tengáis problema en decir que no alguna vez. Lo deben entender, y, si no, ya saben lo que tienen que hacer. Otra opción, como apuntan en el blog Muy Saludable de Sanitas, es plantearos si queréis que sean ellos los que vayan a vuestra casa o mejor desplazaros vosotros.

Gestionar el tiempo

Como en el caso del dinero, es obvio que deberás cambiar ciertas rutinas y que tu tiempo libre va a bajar. Pero has de organizarte para seguir disponiendo de él. También para trabajar (la vida sigue) y, por supuesto, para disfrutar de tu hijo sin presión. Más allá de las horas de comer, dormir o pasear.

La psicóloga María Alejandra Castro Arbeláez escribe en eresmamá que no pasa nada por dejarlo “una hora por semana con su abuela, tomar algo de tiempo para salir, tomar aire, comer tranquilos o dormir la siesta”.

Ambos involucrados a partes iguales

Son muchos los tipos de familias que hay en la actualidad. Pero en las que están formadas por hombre y mujer, se sigue escuchando –de boca masculina– eso de “yo ayudo a mi mujer con el niño”. Resulta absolutamente extemporáneo, pero sigue sucediendo. Parece mentira que, a estas alturas, entre los consejos para padres primerizos haya que seguir repitiendo que la crianza es cosa de dos (salvo en las familias monoparentales).

Lo dicen en la web de Mayo Clinic: involúcrate, asiste a las clases prenatales, habla con tu pareja, sé cariñoso con ella y, por supuesto, turnaos en las tareas del cuidado del bebé como darle de comer, cambiarle, levantarse por las noches, etcétera.

Óscar F. Civieta