La obsesión de los narcisistas por el dinero

Amar a un narcisista tiene un coste, tanto emocional como económico. De hecho, muchas personas pierden grandes cantidades de dinero tras haber mantenido una relación con alguien con este perfil.

La obsesión de los narcisistas por el dinero es bastante conocida y también sufrida. Este tipo de personalidad desadapativa arrastra consigo más de un problema económico. De hecho, un aspecto recurrente es dejar a otros en números rojos; bien a raíz de una relación afectiva o por un mal negocio. Porque si hay algo en lo que son hábiles estas figuras es en vender grandes castillos de humo.

Son expertos en iniciar negocios que no solo no funcionan, sino que dejan tras de sí notables agujeros. Lo desolador es que sus malas artes o su mala relación con el dinero les pasa factura a muchos de su entorno. Por lo general, hay múltiples víctimas que recuerdan con incomodidad el vínculo personal o comercial mantenido en el pasado con alguien con este perfil.

No podemos dejar de lado un aspecto capital, y es que los narcisistas, más que cualquier otro ser humano, aman el dinero por encima de todo. Y lo hacen por razones muy concretas.



El dinero ofrece poder, renombre y control. Esas son dimensiones que ellos anhelan de manera desesperada; aunque en la mayoría de los casos, terminan despeñados en el abismo del fracaso, los números rojos y hasta lo delictivo.

Obsesión de los narcisistas por el dinero: causas y características

El comportamiento de todo narcisista es puramente instrumental, es decir, buscan lograr algún beneficio. Esto explica una realidad que se aprecia con relativa frecuencia: iniciar relaciones afectivas con el objetivo de lograr ganancias económicas. El abuso financiero es una de las dinámicas más recurrentes en quienes han tenido como pareja a un narcisista.

Una investigación de la Universidad del Sur de Alabama, por ejemplo, indica algo revelador. Este tipo de personalidad evidencia siempre un comportamiento irresponsable en materia económica. Pueden ir del derroche a la inversión económica en acciones claramente volátiles. Lo peor de todo es que su baja empatía hace que no sientan nada al dejar en la ruina o la deuda financiera a los demás.

Por tanto, el problema de la obsesión de los narcisistas por el dinero siempre deja secuelas. Buscan poder, reforzar su autoestima y obtener la admiración social, pero por término medio lo logran lastimado a otras personas. Mienten, malversan, logran quedarse con las cuentas corrientes de sus parejas y hasta extorsionan. Es importante ser sensibles a esta realidad y estar prevenidos.

Los narcisistas nunca se arrepienten de dejar endeudadas a las personas. De hecho, arruinar a los demás les hace también sentirse más poderosos.

Así es su conducta en el aspecto económico

No los ves venir. Aparecen en la vida de cualquiera de manera reluciente, cautivadora e incluso humilde. Logran ganarse la confianza de empresarios, trabajadores e inversores. Son excepcionales también para lograr que alguien se enamore de ellos. Tienen buenas dotes para la interpretación, y todos somos susceptibles de caer, en algún momento, en la red de un narcisista.

Ahora bien, es decisivo estar atentos a las dinámicas que suelen aplicar. Porque aunque la obsesión de los narcisistas por el dinero es evidente, saben camuflar bien sus sibilinos propósitos.

  • Nunca hablan de sus finanzas. Jamás sabremos de qué capital disponen o cuántos ceros tiene su cuenta corriente.
  • Suelen gastar mucho dinero en público. Esto significa que pueden invitarnos y hacernos regalos siempre que haya gente delante, pero a nivel privado rara vez sacan la tarjeta de crédito.
  • El dinero se les va en cosas superficiales, como relojes, trajes, etc. Sin embargo, para las cosas esenciales, como la comida, siempre van justos.
  • Aunque al principio de una relación no dudan en invertir dinero para seducir pagando cenas y obsequios, tarde o temprano es la pareja quien acaba asumiendo todos los pagos.
  • Utilizan el dinero como mecanismo punitivo. Es decir, no dudarán, por ejemplo, en tener el control de la cuenta corriente de su pareja. Cuando se enfade con ella, le impedirá hacer compras básicas y le restringirá acceder a su propio dinero.

Los narcisistas no renuncian a lo que creen que es suyo. Esto hace que se muy difícil recuperar el dinero que le dejamos o que nos robaron.

Un problema grave

Este perfil de la personalidad está obsesionado con su imagen y su reputación. La obsesión de los narcisistas por el dinero reside en la necesidad de crear una imagen, una proyección artificial de poder, estatus y renombre. Alardear es para ellos como respirar, y el dinero es para ellos un mero mecanismo para un fin justificado.

Asimismo, se da otro hecho. Tienen un bajo control de los impulsos y esto les aboca a caer en conductas financieras de riesgo y también en el gasto incontrolado. Todas estas dinámicas suponen un problema evidente para las personas que les rodeen. La familia es esa fuente primaria a la que pedir préstamos, y esto puede provocar en muchos casos serios problemas financieros a los progenitores.

Deben dinero a los amigos, dejan en la bancarrota a muchas parejas y arrastran más de alguna denuncia, sanción o juicios pendientes. Ellos viven estas realidades con tranquilidad; el entorno y las víctimas, con desesperación. ¿Qué hacer en estos casos? Lo ideal es que estas personas fueran capaces de pedir ayuda especializada para iniciar cambios y tomar conciencia de sus conductas.

Sin embargo, esto no siempre sucede. Con lo cual, es decisivo saber protegerse de estas figuras dañinas y altamente peligrosas. El abuso financiero sufrido por muchas personas a manos de un narcisista es una vivencia altamente traumática.

Protejámonos, jamás dejemos en manos ajenas nuestro patrimonio, ni invirtamos dinero en quien no merece nuestra confianza. A veces, el amor, la amistad o los proyectos laborales pueden salir muy caros.

Valeria Sabater.

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