Cada vez es más habitual encontrarse en las redes sociales, e incluso en los medios de comunicación, vídeos creados o manipulados mediante inteligencia artificial cuyo objetivo es el de engañar, extorsionar o manipular. Es por eso que hay que empezar a desarrollar un “ojo crítico” para no caer en esas trampas. En este sentido, la criminóloga y experta en ciberseguridad, María Aperador, ha querido advertir de esta realidad y ha dado la clave para detectar los vídeos falsos o deepfakes para no caer en ellos.
¿Por qué los deepfakes importan?
El término “deepfake” proviene de la combinación de dos términos. Por un lado, deep learning, es decir, aprendizaje profundo; por otro, fake, falso. Se trata de una serie de imágenes, vídeos o audios creados o alterados mediante algoritmos de inteligencia artificial para que parezcan reales.
En los últimos años en España, así como en el mundo entero, se ha extendido su uso. Y, aunque hay quienes los usan para mejorar su productividad e ir más rápidos, otros lo usan como un fraude, manipulación o ciberestafas. El hecho de que haya una accesibilidad a las herramientas de IA permite crearse rostros, voces y movimientos con un nivel cada vez más creíble. Esto hace que muchas veces se acabe creyendo en ellos, y con ello que se caiga en estafas.
Los cinco indicadores clave para detectar un deepfake
Según Maria Aperador, así como otros expertos en ciberseguridad, hay cinco elementos que deberías observar con detenimiento para saber si estás ante un vídeo verdadero o uno falso.
El primer indicador tiene que ver con la boca y el audio. Es decir, cuando se observa que hay un desajuste entre el movimiento de la boca del sujeto y lo que dice, puede que indique que ha habido una manipulación. De hecho, cuando los labios no están sincronizados con el audio, o parece copiado o superpuesto, es un claro indicativo. Y aunque los sistemas de IA han mejorado mucho, todavía hay detalles muy específicos que se les escapan.
Es más, el segundo indicador tiene que ver con los parpadeos, la mirada y las expresiones oculares. Cuando los parpadeos son demasiado largos, ausentes o son mecánicos, te estarán dando las claves para clasificar ese vídeo como hecho con IA. Un ejemplo son vídeos en los que parece todo correcto, pero la mirada fija, o sin ese “detalle humano”, los delata.
Con respecto a la voz, una que suene demasiado perfecta, neutra o con pequeños “errores” de ritmo, entonación o respiración, te da las claves para que sospeches que es una voz generada o manipulada por IA. Aunque ya no tienes por qué encontrar tonos “demasiado robóticos”, las frases con pausas inusuales, palabras raras o entonaciones que no son las adecuadas sí te pondrán en alerta.
Un cuarto indicio, en este caso externo, se refiere a fijarse en los propios comentarios del vídeo o en su contexto de publicaciones. Si ves que hay usuarios que alertan de que es falso, si el vídeo se presenta en canales poco conocidos o sin verificación, conviene desconfiar.
Finalmente, según Aperador, hay muchos deepfakes que están diseñados para provocar sorpresa, miedo, indignación o urgencia, con el objetivo de reducir la reflexión del receptor que lo recibe y solo busca el compartirlo para que llegue a más. Si eso pasa, estarás también ante un deepfake.
¿Cómo actuar si sospechas que has recibido un deepfake?
Detectar que un vídeo es un deepfake es la primera parte; pero ahora queda la segunda, que es la de responder a ese intento de manipulación. Para ello, lo primero va a ser reportar el vídeo a la plataforma donde se ha publicado. En la mayoría de las redes sociales tienen botones habilitados para una denuncia rápida, a veces con formularios donde solo tienes que elegir el caso y ellos tomarán medidas. Ten en cuenta que una sola denuncia puede no surtir efecto, sino que es necesario que se lleven a cabo varias de ellas para que empiecen a investigar sobre ese vídeo o cuenta concreta. También deberías alertar a INCIBE para que estén avisados y alerta de ese tipo de fraudes o manipulaciones y puedan ayudar a frenar este tipo de vídeos, o incluso a alertar a otros sobre estas prácticas de los estafadores.
En caso de que hayas caído en ellas, lo mejor es acudir a la policía con todos los datos posibles para presentar una denuncia. Capturas de pantalla, descarga del vídeo, etc., son algunos ejemplos de lo que podrías adjuntar a tu denuncia para que estuviera más completa.










