Las compañías hacen caja a costa de que se te olvide cancelar suscripciones

En la era de las suscripciones y de los pagos automáticos, resulta más fácil que nunca poder acceder a bienes y servicios de todo el mundo. Sin embargo, también resulta más fácil que nunca olvidar por qué servicios en particular estás pagando constantemente.

Después de que el economista Neale Mahoney se diese cuenta de que había olvidado cancelar su suscripción a la plataforma de streaming estadounidense Peacock y había estado pagando varios meses más de lo que pretendía, sintió curiosidad por saber cuánta gente había tenido el mismo problema.

Mahoney ha explicado a NPR que otro colega de la Universidad de Stanford y él unieron fuerzas con un economista de la Universidad A&M de Texas para rastrear millones de registros de tarjetas de crédito en un experimento científico: un estudio observacional sobre cuándo cancelaba la gente sus suscripciones.

«Nos dimos cuenta de que cuando tu tarjeta de crédito caduca o la pierdes y recibes una nueva por correo, vas a recibir un correo electrónico de todas las empresas donde tienes una suscripción que dice: ‘¿Puedes volver a iniciar sesión y actualizar tu información de pago?», ha señalado Mahoney.

Cuando eso sucede, según las conclusiones del informe, y los consumidores tienen que volver a suscribirse con una tarjeta diferente, se produce un fuerte descenso en la renovación de las suscripciones.

Según los investigadores, aproximadamente el 8% de los clientes cancelan su suscripción en ese momento, frente al 2% de los consumidores que cancelan su suscripción en un mes «normal».

Los clientes «despistados» a los que se investigó para el estudio permitieron a los «vendedores» aumentar sus ingresos entre un 14% y más de un 200% en algunos casos, apuntan Mahoney y sus compañeros.

Los costes de estos usuarios podrían aumentar aún más conforme los servicios suban de precio. Este es el caso del coste de los servicios de streaming. En Estados Unidos, su precio aumentó un 24% el año pasado y es probable que la escalada de precios aún no haya terminado, según un análisis reciente de Mark Schilsky, especialista en ventas de Bernstein Research.

Un estudio de 2022 descubrió que el 74% de los encuestados tenía dificultades para recordar todos sus gastos de suscripción recurrentes y el 72% reconoció que utilizaba el pago automático en las suscripciones recurrentes, lo que les hacía más fácil no darse cuenta de cuánto gastaban.

«Hay algunas personas que tienden a ser más organizadas financieramente y pueden establecer recordatorios», ha declarado Mahoney en la radio nacional estadounidense. «Y hay algunas personas que están ocupadas y tienen otras cosas que hacer en su vida y son más propensas a cometer errores».

Ramón Armero

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