Varios hackers han logrado piratear un satélite en órbita de la Fuerza Aérea de EEUU y se han llevado a casa premios de hasta 50.000 dólares –46.072 euros– por exponer sus vulnerabilidades.
El equipo italiano mHACKeroni fue el ganador de la competición anual «Hack-A-Sat» de la de EEUU, que tuvo lugar en la conferencia internacional de hackers DEF CON en Las Vegas durante el pasado fin de semana.
El evento está diseñado para descubrir las brechas en las defensas cibernéticas de EEUU antes de que puedan ser explotadas por estados rivales como Rusia y China.
Por primera vez, se pidió a los piratas informáticos que atacaran un satélite real en el espacio: el Moonlighter de la Fuerza Aérea de EEUU, que fue desplegado específicamente para el evento.
Se eligieron 5 equipos entre más de 700 solicitantes para piratear estratégicamente el satélite que gira alrededor de la Tierra a 8 kilómetros por segundo, según Politico.
Los participantes tenían como objetivo entrar y construir un enlace de datos al satélite, mientras mantenían alejados a los equipos competidores.
El equipo italiano venció a los ganadores del año pasado, «Poland Can Into Space», con sede en Polonia. Quedaron en segundo lugar y ganaron 30.000 dólares –unos 27.600 euros– mientras que el equipo británico-estadounidense se llevó a casa 20.000 dólares –18.433 euros–.
Si bien el evento tuvo un tono decididamente divertido, refleja una amenaza de seguridad seria y creciente.
La piratería de satélites puede causar problemas geopolíticos reales. Un ejemplo notable de esto sucedió en 2022, cuando Rusia apuntó a la compañía estadounidense de satélites Viasat solo unas horas antes de desplegar sus tropas en Ucrania.
El ataque resultó en una pérdida significativa de comunicación en los primeros días de la invasión, según ya informó Business Insider.
Documentos clasificados filtrados esta primavera por un guardia aéreo y vistos por el Financial Times también revelaron que China está desarrollando tecnología para «tomar el control» y «negar, explotar o secuestrar» satélites enemigos como parte de un «dominio de guerra» clave.










