Desde que a finales del año pasado Elon Musk se pusiera al timón de Twitter, el empresario sudafricano ha puesto de patitas en la calle a miles de empleados de la red social. De hecho, menos de una quinta parte de los trabajadores de Twitter han podido conservar su empleo en la empresa liderada por Elon Musk.
En los últimos meses la plantilla de Twitter, otrora conformada por casi 8.000 empleados, ha menguado un 80% hasta quedarse en apenas 1.500 trabajadores. Así lo ha confirmado Elon Musk en una entrevista concedida recientemente a la BBC.
Inmediatamente después de finiquitar la compra de Twitter en octubre del año pasado, Musk ya despidió a la mitad de la plantilla de la compañía. Fue «doloroso» despedir a tanta gente, confiesa el dueño de la red social del pajarito. Sin embargo, sin la aplicación de severas medidas de austeridad Twitter «habría sobrevivido apenas cuatro meses», asevera el sudafricano.
Antes de su adquisición por parte de Elon Musk, Twitter generaba la mayor parte de sus ingresos mediante la publicidad. Sin embargo, el turbulento aterrizaje de Musk en la red social espantó a un buen número de anunciantes, temerosos que su publicidad fuera emplazada en entornos potencialmente inadecuados por la laxa política de moderación del sudafricano.
Elon Musk afirma que Twitter tiene ahora pérdidas mínimas
En su día Musk admitió que los ingresos publicitarios de Twitter se habían visto reducidos a la mitad. Este dato se torna aún más lóbrego si tenemos en cuenta que la red social debe afrontar el pago de 12.000 millones de dólares en intereses por los préstamos solicitados para formalizar su adquisición.
El CEO de Tesla asegura ahora que los anunciantes han regresado a Twitter (o al menos tienen previsto hacerlo). Según Musk, actualmente se están comercializando más anuncios en Twitter, que se ufana además de tener pérdidas mínimas. El multimillonario sudafricano no proporciona en todo caso cifras concretas. Desde que la compañía dejara de cotizar en bolsa, no está obligada tampoco a dar cuenta de sus resultados trimestrales.
Tras anunciar la compra de Twitter en la primavera del año pasado, Musk trató poco después del zafarse de acuerdo de adquisición. El empresario sudafricano argumentó que Twitter contaba con una elevadísima proporción de bots para quebrantar el acuerdo de compra.
La dirección de Twitter demandó después a Musk por la ruptura del acuerdo. Y poco antes de que ambas partes tuvieran que verse las caras en los tribunales, Musk retomó el acuerdo y concluyó la compra de la red social. En la entrevista que ha concedido a la BBC Musk ha admitido que adquirió efectivamente Twitter porque los tribunales le habrían forzado de todos modos a liquidar la transacción.










