Uptodown, una de las primeras tiendas de aplicaciones nacidas en la Unión Europea, ha lanzado un nuevo servicio de suscripción premium en su plataforma: Uptodown Turbo.
Los usuarios, a cambio de 2,99 euros al mes —24,99 al año— pueden acceder a la tienda de apps sin ver anuncios —la publicidad es el modelo de negocio de la compañía—, pudiendo hacer uso de avatares y cosméticos en sus perfiles, que sus reseñas sean las más destacadas y aprovechando herramientas de protección al descargar programas de la web.
La decisión de la compañía malagueña no es nada extraordinaria en sí. Todas las grandes plataformas, en un momento dado, se interesan por los ingresos vía suscripción. Lo extraordinario aquí es cómo, junto con la medida, la empresa hace una «declaración de intenciones» con una firme convicción: internet ha cambiado. Y no para mejor.
«Internet ha cambiado. Aquellos que eran responsables de proteger sus principios fundamentales han dejado de hacerlo. Nos hemos tenido que adaptar a esta nueva realidad», indica Luis Hernández, cofundador y CEO de la firma.
«Uptodown ha basado siempre su modelo de negocio en la publicidad web no intrusiva. Dado el constante deterioro y menores márgenes de beneficio que está viviendo el ecosistema web, creemos que la mejor forma para asegurar la continuidad de nuestro proyecto es permitiendo a los usuarios apoyarnos directamente», corrobora en su propia web la misma compañía.
En otras palabras: «Sabíamos desde hace un año que Google había entrado en pánico». «No sé si es por el tema de la inteligencia artificial, por la presión regulatoria… pero Google ha dejado de ser seguro e internet ha cambiado muchísimo. Antes había respeto, autoridad de dominio, garantía de que un negocio podía prosperar».
Esto lo explica el propio Hernández en conversación telefónica con Business Insider España. «En un escenario lógico no nos importa depender de Google. Pero no era seguro. 40 personas vivimos de esto, un montón de desarrolladores en nuestra comunidad también. Sería una pena que el proyecto se hundiera».
«Por eso decidimos poner en manos de la comunidad una garantía. Que quien quiera descargarse una aplicación del ecosistema web pueda seguir haciéndolo».
Uptodown Turbo se anunció de manera sorpresiva este martes, aunque el anuncio llevaba meses pergeñándose. La decisión en realidad no es egoísta: si desaparece Uptodown, muchas apps que no pueden aparecer listadas en las grandes tiendas —por ejemplo, apps que utilizan la herramienta de Mapas de Apple y en consecuencia no puedan aparecer en Google Play— verían una puerta cerrarse.
«Tampoco podemos dejar que los desarrolladores sufran ese acoso. Si algo es legal, por qué no iba a poder estar publicado en algún sitio», incide Hernández. «Las grandes compañías empujan a desarrolladores y a usuarios a espacios más grises. La gente cree que así todo está más controlado. Pero no es cierto. El ecosistema web sigue siendo seguro. Esa es la gran batalla».
La suscripción de Uptodown Turbo, eso sí, es barata en comparación con otros servicios de suscripción disponibles en plataformas similares. Quizá la analogía más socorrida pudiera ser la suscripción Apple Arcade, disponible dentro del ecosistema de la App Store y que permite a los usuarios descargarse videojuegos en iPhone y en iPad pagando 6,99 euros al mes.
Por el momento Uptodown Turbo no ofrece un servicio similar, aunque ya se están manteniendo reuniones con estudios de juegos móviles de Asia. «Ya hemos tenido contactos para explorar ofrecer contenido exclusivo en algunos juegos con la suscripción». Por ahora han empezado con un acuerdo por el que se ofrece una oferta a una red privada virtual muy popular.
Luis Hernández también matiza que no esperan ver cómo el modelo de negocio de Uptodown cambia de la noche a la mañana. «Freepik [también malagueña] vivió un cambio de modelo similar. Si nosotros en un mes tenemos ya un 10% de ingresos por suscripciones, genial. Si en seis meses llegamos a la mitad, estupendo. Si en un año el 100% del revenue es por suscripciones, fabuloso».
Los números no pintan mal, al fin y al cabo: Uptodown Turbo ya llevaba unas semanas en fase de beta cerrada y ya tenían cerca de 30.000 prerregistros en el momento en el que se lanzó esta funcionalidad.
Luis Hernández se muda a EEUU porque «este año va a merecer la pena» en la industria de la distribución de apps
El equipo de Uptodown ha sido uno de los principales acicates contra las grandes plataformas de distribución de apps de las multinacionales tecnológicas durante las discusiones alrededor del Reglamento de Mercados Digitales. Una vez que la legislación europea ya se está aplicando, la decepción de Uptodown es patente.
Tanto, que han desistido de formar parte de la red de tiendas de terceros que tienen que pasar por unos estrictos requisitos impuestos por Apple para poder distribuir apps en iPhone, según reconoce el propio Hernández.
Por eso la introducción de la suscripción tiene esa parte de declaración de intenciones. Uptodown entiende que competir en internet dependiendo de los servicios de un tercero —incluido de Google— no es seguro ni sano. Por eso tampoco iban a pasar por el aro de Apple.
La situación en la industria de la distribución de aplicaciones es compleja. Por esa razón, Luis Hernández se ha mudado este año a Berkeley, en California (EEUU). En realidad, son varios los motivos. El primero: EEUU es el principal mercado de la plataforma española. Allí es donde mejores tasas de conversión hay y donde mejor se monetiza la publicidad en línea.
Pero eso no implica que Uptodown vaya a dejar de ser española o que se vayan a abrir oficinas. La de Hernández y su familia es una mera avanzadilla ante otra circunstancia: al igual que en Europa se ha puesto mucho en juego con la aparición del Reglamento de Mercados Digitales, en EEUU se podrían dictar nuevas reglas que podrían cambiar por completo el escenario.
Se refiere el CEO de Uptodown al pleito que enfrenta estos días a Google y a Epic Games, la desarrolladora y distribuidora de títulos como Fortnite. Epic Games ya tiene su tienda disponible en iOS y en Android, al menos en Europa. Pero esta misma semana un juzgado ha dictaminado que Google debe abrir Android a la competencia de tiendas de apps de terceros.
«Cuando me vine a EEUU todo lo de Turbo ya estaba cerrado», reconoce Hernández al teléfono. «Es que hemos visto que este año va a ser muy importante. Con lo de Epic vamos a haber mucho ruido». Además, la ayuda de Freepik, otra startup malagueña, está siendo clave: allí tienen oficina y el ecosistema malagueño se ayuda al otro lado del charco.
Sobre la aplicación del Reglamento de Mercados Digitales en Europa, que en principio exige interoperabilidad entre las aplicaciones de mensajería —todavía tiene que llegar— y un mayor grado de libre competencia dentro de los ecosistemas de iOS o Android, Luis Hernández es algo más pesimista.
Fundamentalmente, porque ahora todo estará en manos de la justicia. Y las grandes tecnológicas saben que no habrá startup que las rechiste en los tribunales. Por una razón muy sencilla. «Con los tiempos de supervivencia que pueden tener unas startups, ya se sabe que los plazos en los que se dirimen recursos serán inviables para muchas de ellas».
Es esa la razón por la que las grandes tecnológicas siguen un paso por delante, amurallando el jardín de la red. La regulación europea introduce muchas ventajas. «Ninguna de ellas llegará a emprendedores de proyectos que quieran meterse en la distribución de apps o monetizar su aplicación fuera de la App Store», lamenta el CEO de Uptodown.
De hecho, Epic Games sí se puede permitir lanzar mensajes triunfalistas por cada pírrica victoria legal que obtengan frente a Google y Apple. «Pero, ¿qué pasa con quiénes vienen detrás?».
Como explicaba este artículo de Business Insider España este verano: Epic se puede permitir enfrentarse a Apple en sus intentos de no cumplir con el Reglamento de Mercados Digitales porque es otro gigante empresarial. Tienen el dinero y, sobre todo, el tiempo.










