¿Cómo dejar de pensar en mi expareja?

No hay una única manera para dejar de pensar en un ex, se trata más bien de permitirnos sentir esas emociones y de conectar de nuevo con el presente y con la ilusión. Pero, ¿cómo hacerlo?

¿Sientes que no consigues dejar de pensar en tu ex? ¿Realmente hay alguna manera de hacerlo? Lo cierto es que no hay una fórmula mágica para conseguirlo. En realidad, la clave está en dejar de exigirnos “dejar de pensar”.

Se trata más bien de respetar nuestros ritmos sin dejar de focalizarnos en el presente y en la vida más allá de la expareja. Estamos en una nueva etapa y debemos seguir viviendo; por ello es importante transitar el duelo e ir avanzando poco a poco.

¿Qué puedo hacer para dejar de pensar en mi expareja?

Cada persona deberá buscar sus propias estrategias, ya que cada una vive su propio proceso, y no todos necesita lo mismo para avanzar. Sin embargo, os dejamos 5 ideas generales para empezar a reflexionar sobre el tema:

No te impongas dejar de pensar

La primera idea clave que te damos si tienes dudas para dejar de pensar en tu expareja es, precisamente, que dejes de intentarlo de manera directa, como si fuese una cuestión de hacer más fuerza. Los pensamientos no se pueden controlar, aunque sí podemos aprender a dejarlos pasar con el tiempo, evitando quedarnos atrapados en ellos.



Esto es como el famoso ejercicio del elefante rosa; imagínate que alguien te dice, “no pienses en un elefante rosa”. ¿Verdad que lo primero que haces es pensar en él? Pues es lo mismo; cuanto más te exijas no pensar, más vas a pensar. Por eso, respeta tus ritmos y entiende que pensar un tiempo en aquella persona que has amado es normal.

Valida tus emociones

En los procesos de duelo, como sería una ruptura amorosa, es importante respetar los ritmos de cada uno y validar las emociones que se sienten en cada momento. El hecho de que sigas pensando en tu expareja puede deberse a mil motivos: no haber superado la ruptura, un presente que no nos llena, un futuro en el que no tenemos depositadas demasiadas esperanzas, etc.

Sea como sea, lo que sientes es válido, está bien. Igual que con los pensamientos, no te exijas “salir” rápido de estas emociones. Permítete sentir la añoranza, la nostalgia, la melancolía…, no es raro que te invadan. Así, cuento más te permitas sentir estas emociones, antes se “irán”, dejando paso a la calma.

Observa tu presente

En general, cuando estamos más pendientes de nuestro pasado (o de nuestro futuro), es porque nuestro presente no nos satisface. Por ello, te animamos a observarlo, y a ser capaz de detectar aquello que sí te gusta de él. Si actualmente no hay nada en tu presente que te llene, créalo, búscalo.

Intenta convertir tu presente en algo valioso, que merezca tu atención, ser vivido.

“El futuro nos tortura y el pasado nos encadena. He ahí por qué se nos escapa el presente”.

-Gustave Flaubert-

Busca aquello que te devuelva la ilusión

En procesos de ruptura es muy importante volver a conectar con aquello que nos ilusiona. Con nuestros intereses, nuestros hobbies, pasiones… No tanto porque nos permitan distraernos de la emoción angustiosa que estamos sintiendo (que también), sino porque nos permiten volver a mirar hacia el futuro.

Se trata de actividades con las que nos sintamos bien, que nos recuerden que la vida sigue. ¿El objetivo? Mejorar poco a poco nuestro estado de ánimo y tener nuevas ilusiones más allá de lo “ya vivido”, para así, de manera progresiva, dejar de pensar en la expareja.

Despídete de tu expareja (puede ser con un ritual)

Despedirse no implica necesariamente hacerlo de forma física. Si ya os despedisteis en su momento, pero sientes que aún tienes algo pendiente, que aún no has pasado página, despídete a tu manera. Cierra el ciclo. ¿Cómo puedes hacerlo, si ya no lo ves o si has descartado esa opción?

A través de un ritual de despedida. Da igual que hayan pasado semanas o meses desde la ruptura. Si tú necesitas este momento, haz ese acto de generosidad y valentía contigo. Los rituales nos permiten cerrar etapas, simbólicamente. Puedes hacerlo como te apetezca: escribirle una carta con aquello que se te haya “quedado en el tintero” y después romperla, quemarla, guardarla…

Romper sus fotos, guardarlas en una caja especial, poner una canción que os gustaba, etc. La idea es realizar una pequeña acción simbólica que te permita expresar lo que llevas dentro, despedirte de aquella persona importante y, sobre todo, soltar.

Pide ayuda profesional

La psicoterapia es una herramienta muy valiosa a la hora de ofrecernos estrategias que nos puedan ayudar a recuperar el bienestar. Por ello, si te sientes atascado y no sabes muy bien cómo gestionar tu malestar, si necesitas entender qué te ocurre y cómo puedes resolverlo, te animamos a pedir ayuda profesional.

Ruptura amorosa: averigua qué necesitas

¿Cómo dejar de pensar en mi expareja? No es fácil identificar qué nos puede ayudar en este proceso, porque cada proceso es único. Por ello, se trata de escuchar nuestras emociones en cada momento, de conectar con ellas y de validarlas.

“A la hora de procesar las emociones, es importante validarlas, darles su espacio y atenderlas”.

Y sobre todo, no te juzgues si aún piensas en tu expareja. Intenta entender por qué ocurre; ¿es porque tu presente no te llena? ¿Por qué le das demasiadas vueltas a los pensamientos y a los recuerdos?

Analiza tu caso y, en función de ello, empieza por pequeñas acciones que te puedan ayudar, como buscar actividades u objetivos que te hagan ilusión o pedir ayuda profesional.

Laura Ruiz Mitjana