La importancia de la autoestima en tu vida diaria

Desde la motivación, hasta tomar decisiones todos los días resultan influenciadas por la percepción que tenemos de nosotros. Mira en este artículo de qué otras formas se evidencia la importancia de la autoestima en la cotidianidad.

¿Sabías que la autoestima tiene gran importancia en nuestra vida diaria? Esta impacta de modo significativo en la salud mental, emocional y en las relaciones con los demás. Es decir, la forma en la que nos valoramos y nos percibimos influye en la cotidianidad

Incluso, la toma de decisiones, el rendimiento y la confianza en nosotros mismos están ligados a la autoestima saludable. Se trata de un proceso continuo que requiere autoreflexión, autocuidado y trabajo interior.

Como señala la psicóloga Silvia Congost, la autoestima es la base de la mayoría de problemas que vivimos los seres humanos. Profundicemos en el tema

¿Cómo la autoestima influye en nuestra vida diaria?

Cultivar una autoestima es importante para promover un bienestar en nosotros mismos. Y es que su influencia es notable en diversos aspectos del desenvolvimiento diario. A continuación, te explicamos cómo la percepción propia interviene en la vida.

Motivación y rendimiento

Una persona con una autoestima saludable tiende a tener mayor motivación y rendimiento en la vida diaria. Al creer en sus capacidades y valía personal, se siente más inclinada a enfrentar desafíos, establecer metas y esforzarse por alcanzarlas.

La autoestima se correlaciona con la autoconfianza, como señala una publicación de la Universidad de Queensland, lo que impulsa a la persona a esforzarse y ser constante en su trabajo, estudios u otros objetivos.

Toma de decisiones

La autoestima influye en la toma de decisiones todos los días, tal y como lo destaca un trabajo en Scientific Reports. Una persona con autoestima positiva suele confiar más en su juicio, lo que le permite elegir con mayor seguridad y en alineación con sus valores y necesidades.

Además, esta percepción evita el temor excesivo al fracaso o la opinión de los demás. Veamos un ejemplo.

Alguien que considera cambiar de carrera, si tiene buena autoestima, confiará en su capacidad para tomar decisiones informadas y seguirá el camino que mejor se ajuste a sus intereses y valores. Su autoestima le brindará la confianza necesaria para superar los miedos y desafíos. Por el contrario, la baja autoestima le haría dudar de su valía y tener miedo a arriesgarse.

Relaciones interpersonales

La autoestima repercute en las relaciones con los demás; si es saludable hay mayores probabilidades de establecer relaciones equilibradas, con base en el respeto mutuo y límites adecuados (He, 2022). Aparte, una buena autoestima influye en la capacidad para comunicarse de manera asertiva, expresar necesidades y establecer relaciones satisfactorias. A continuación, un ejemplo de ello.

Si te invitan a una fiesta donde no conoces a mucha gente, sentirás comodidad y confianza para interactuar con los demás, hacer nuevas amistades y participar en conversaciones de manera natural, si gozas de buena autoestima.

Por el contrario, si la baja autoestima provocaría ansiedad o temor a ser juzgado o rechazado, lo que dificulta la capacidad para relacionarte y disfrutar de la experiencia social.

Bienestar emocional

Un trabajo divulgado en Current Psychology señala que la autoestima positiva contribuye a una mayor satisfacción con uno mismo y con la vida en general, lo que puede influir en un estado de ánimo más equilibrado. Las personas con una buena autoestima son menos propensas a experimentar altos niveles de ansiedad, estrés o depresión en su rutina diaria.

Autocuidado y autorrespeto

La autoestima incide en la vida diaria en la medida que una persona se cuida a sí misma y siente satisfacción en sus actividades diarias, sugiere un estudio divulgado por Materia Socio-Médica. Si la autoestima es positiva, se prioriza el bienestar físico, emocional y mental; entonces se dedica tiempo y esfuerzo al autocuidado.

Esto último incluye el ejercicio regular, la alimentación saludable, el descanso adecuado y la búsqueda de actividades que brinden placer y satisfacción. ¿Un ejemplo? Si decides comenzar una rutina de ejercicio regular, la autoestima saludable permite valorarte lo suficiente y motivarte en cuanto a la dedicación de tiempo y esfuerzo para cuidar el cuerpo y la salud.

En cambio, la baja autoestima genera dificultades para comprometerse con uno mismo y hace dudar de nuestras capacidades orientadas a los cambios positivos; la consecuencia es el abandono rápido de la rutina de ejercicio.

¿Cómo afectan el diálogo interno y la autoexigencia a la autoestima?

El diálogo interno y la autoexigencia son dos factores importantes en la autoestima. A menudo, no somos conscientes del diálogo con nosotros mismos, ni de los niveles de autoexigencia. ¿Te has detenido a pensar si dicho diálogo es negativo, crítico y autodescalificativo? Cuando es así es más probable que tengamos una autoestima baja

Los pensamientos negativos abarcan la autocrítica excesiva, comparaciones constantes con los demás, creencias limitantes sobre las capacidades propias y la desvalorización de nuestros logros. Es importante abordar y cambiar el diálogo interno negativo para fomentar una autoestima saludable.

Por otro lado, si somos demasiado exigentes y perfeccionistas, es probable que nos juzguemos duramente cuando no alcanzamos nuestros propios estándares. Esto quizás genere estrés, frustración y una sensación constante de no ser lo suficientemente buenos. La autoexigencia excesiva socava la autoestima, al hacernos sentir insatisfechos con nosotros y nuestros logros.

Conclusión

Es importante aprender a establecer expectativas realistas y aceptar que somos seres humanos imperfectos. Trabajar en el diálogo interno y en la autoexigencia requiere tiempo, paciencia y autoreflexión. Puede ser útil buscar apoyo profesional para abordar estos temas de manera más efectiva y construir una autoestima equilibrada.

La autoestima saludable permite disfrutar de la vida diaria, establecer relaciones positivas y alcanzar nuestro potencial máximo. Es un proceso continuo, de altos y bajos, que requiere autoconocimiento, autocompasión y un esfuerzo constante, pero los beneficios valen la pena.

Isabel Ortega.

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